11 Septiembre 2012
Character
Los hombres sanguinarios aborrecen al perfecto, mas los rectos buscan su contentamiento. Proverbios 29:10
Su reputación es lo que otros piensan de usted, mientras que el carácter es lo que usted realmente es. Su carácter es revelado por lo que hace, sea algo positivo o negativo.
En días recientes hemos escuchado más de una vez la falta de carácter, especialmente entre la juventud (por supuesto algo que no han visto en sus padres). Las convicciones producen carácter, razón por la que hay tanta escasez de esto hoy en día. Cuando la gente no tiene convicciones fuertes sobre lo bueno o lo malo, su vida moral es un juego de incertidumbres, una combinación de prueba y error. Cuando las creencias de las personas son puestas a prueba, es su carácter, o falta de él que revela la presencia de carácter.
A pesar de que a nadie le gusta el conflicto, es éste que prueba su carácter. Cuando usted es desafiado, o más específicamente, cuando sus criterios son cuestionados, tiene que decidir si seguir la corriente de aquello que viola sus creencias o enfrentar las consecuencias.
Esa fue la situación que vivió Vasti, la reina persa, cuando le pidieron bailar frente a un grupo de militares escandalosos. Las mujeres en esos días, no podían desobedecer las órdenes de sus esposos, pero la Reina Vasti sabía que esos depravados y borrachos la mirarían con lascivia. También sabía que las consecuencias podrían llevarle a un divorcio y aun el destierro. El conflicto produjo una decisión que la llevó a perder el trono (ver el libro de Ester). El carácter viene con un precio que se debe pagar.
Cuando atraviesa conflictos o desafíos, usted no acude al carácter como un recurso para darle fortaleza en hacer la cosa correcta. El carácter está o no está. Es la crisis que revela cuál es su verdadero carácter.
En conclusión, sus convicciones son la base de su carácter. Sus hábitos moldean su carácter. El conflicto es la prueba de su carácter, y es la medida de su coraje que determina la extensión de su carácter.
Lo siguiente lo expresa bien: “Sea cuidadoso con sus pensamientos, porque sus pensamientos se convierten en sus palabras. Sea cuidadoso con sus acciones. Ya que sus acciones se convierten en hábitos. Tenga cuidado con sus hábitos porque sus hábitos se convierten en su carácter. Sea cuidadoso con su carácter porque su carácter se convierte en su destino”. (Autor desconocido).
Lectura: Tito 2