21 Septiembre 2012
The Problem of Pain
Antes de sufrir anduve descarriado, pero ahora obedezco tu palabra. Salmos 119:67
El librarse del dolor es la meta de toda la gente que sufre. Por tanto, seguimos buscando la cura del dolor de cualquier forma. Pero más allá del desagrado que trae el dolor, existe un entendimiento profundo del mismo, que puede que no le quite el dolor, pero sí le ayude a lidiar con él.
El Dr. Paul Brand, es sin duda una de los más grandes cirujanos actuales. Fue este brillante médico que descubrió que los leprosos pierden sus dedos porque pierden la habilidad de sentir el dolor. Fue él también que inició la técnica de la restauración de nervios por medio de transplantes. Brand dice: “Gracias Dios por inventar el dolor”. El dolor es una virtud de su ingenio creativo”.
El profesor y apologista de la fe, ya fallecido, C.S. Lewis, llamó al dolor “el megáfono de Dios” en su libro “El Problema del Dolor” y personalmente creo que Lewis estaba en lo cierto. Sin embargo, un megáfono puede hacer una de dos cosas, puede atraer o repeler. Suponga que está perdido y se encuentra divagando en la oscuridad y alguien está tratando de encontrarlo, pero usted no puede oír sus voces o ruegos para que usted responda. Entonces ellos toman un megáfono y empiezan a llamarle por su nombre. Usted se pregunta y piensa: “puedo contar con ayuda”? Y finalmente tiene certeza de que sí. Escucha muy lejana la voz del rescatador llamándolo. El dolor es con frecuencia el megáfono que nos permite escuchar la voz de Dios, pero al mismo tiempo, una voz demasiado fuerte a través del megáfono, puede ocasionar que usted corra y huya.
El dolor nunca le dejará como lo encuentra; hará que acuda a Dios en busca de ayuda o lo alejará de El. Cuando la gente experimenta dolores, con frecuencia sus pensamientos empiezan a dirigirse a Dios, a alguna religión o a un entendimiento metafísico del dolor.
Spurgeon dijo: “Cuando no podamos ver la mano de Dios, siempre podremos confiar en el corazón de Dios”. Que Dios, a través de su gracia, pueda dar sanidad y ayuda al problema del dolor es una evidencia de que El se deleita en suplir nuestras necesidades físicas. No obstante, asegúrese como lo hizo C.S. Lewis quien sugirió que Dios puede permitir que el dolor sea su megáfono, permitiendo que escuchemos su voz y asegurándonos de su cuidado y preocupación.
Lectura: Hebreos 12